Es una antigua práctica tántrica. La mejor forma de transmitirla es a través de la historia de Galatea y Pigmalión. Pigmalión era el hombre virginal (el asceta, el sacerdote del culto a Afrodita). El esculpió una estatua que reflejaba su ideal, Galatea. Afrodita tocada por su amor le dio vida a la estatua.
Cada persona ha experimentado en su vida la aspiración hacia algo superior, algo iluminado, ha vivido las sensaciones del primer amor, el soñar con un héroe, etc. Frecuentemente las personas comunes representan a su ideal en alguna persona que esta completamente lejana a lo que de alguna manera pueda lograr, entonces se producen las desilusiones. Algunas personas inducidas por la sensación de un ideal, comienzan a realizarlo en sus obras y creaciones, formando la imagen del ideal en su poesía, pintura o música. Otros encuentran a su ideal en la religión, identificándolo con Dios o con el Mesías. En realidad, el ideal es un ser paralelo del mundo sutil. Cada persona tiene su doble (no confundir con el doble etérico que es nuestro cuerpo etérico), el que se encuentra en el plano astral. Este ser del polo opuesto es nuestro ángel de la guarda. En muchas culturas existen mitos y leyendas sobre estos seres, otorgándole diferentes nombres. Nosotros lo llamamos Onome.
Los Onome solamente tienen cuerpos superiores. Para que puedan encarnarse es necesario esculpirle un cuerpo etérico de elementos de la energía sutil.
Evidentemente este trabajo es para aquellos más avanzados, pero la posibilidad de sentir al Onome hasta cierto punto, está al alcance de cualquiera.
El otro camino, no menos complejo, de la encarnación es la creación del ideal de su compañero de vida, para esto es importante que tengan las mismas ideas y creencias. De esta manera, al entrar en contacto con su ideal, podrá entrar en contacto con el ideal de su pareja, y así en el estado de la inacción (ver libro kundalini Tantra), encarnarlo en él. Lo mismo debe hacer su pareja. Entonces serán ideales encarnados el uno para el otro. El ideal lo transformará de manera constante, incluso en lo externo, pero lo principal es que crea un estado de unión y fusión del uno con el otro que no era posible anteriormente.
Desde la antigüedad existe una leyenda acerca de que en un principio el ser humano era un ser integro bisexual e igual a los Dioses en su grandeza. Pero como no tenía conocimientos superiores y su poder era peligroso, los Dioses lo dividieron en dos mitades, hombre y mujer, ser humano y Onome. Desde aquel entonces en vez de aspirar a la igualdad con Dios, las mitades aspiran a encontrarse el uno con el otro. Es por eso que las personas lo buscan toda la vida y son infelices. Pero si logran encontrarse y unirse, entonces recuperarán la igualdad con Dios. Esta unión puede sentirse entre dos personas, que han encarnado a sus ideales el uno en el otro o ante la ausencia de la persona de las mismas ideas, a cuenta de la unión con el Onome, materializado por lo menos hasta el nivel etérico. ¿De qué unión estamos hablando? Antes que nada sobre la unión de los cuerpos sutiles en el nivel energético, la unión de todos los chakras, es decir la fusión física, sexual, emocional, mental y de la voluntad. Mientras más se sienta como un ser separado, pero en una esencia fusionado, en usted, hay un solo cuerpo, aunque esté dividido en dos partes, tiene un único sistema energético, una emoción, un pensamiento, una voluntad única. Solamente a nivel de las mónadas primarias de las individualidades no hay una unión completa (cada uno se queda en su individualidad, conservando la autoconciencia Espiritual). Esta fusión se representa en los íconos tibetanos de Kalachakra, esta reflejado en la poesía sufí, está muy claro en el poema Ibn Al Farida, en la estructura del Shri Yantra, donde el color rojo representa lo masculino y el azul lo femenino, los triángulos con la punta hacia arriba, lo masculino, con la punta hacia abajo, lo femenino. Hay un triángulo más de los femeninos, lo que muestra la predominancia del principio femenino y produce la asimetría, sin la que sería impensable el movimiento en este mundo (la armonía completa significa la quietud total). El círculo que rodea los triángulos representa la unidad completa desde donde surgen los contrastes y el cuadrado con las dos suásticas representa las diferentes direcciones de la energía, los 4 elementos del hombre y la mujer. Este proceso se refleja en el mantra OM MANI PADME HUM, donde OM, significa el absoluto, MANI su hipóstasis masculina, PADME, la femenina, HUM su unión creadora. La energía sexual, materializada en el semen, es la energía superior que fluye por el organismo humano. Al unirse el hombre con la mujer traen al mundo a un ser nuevo, una nueva vida, pero también pueden crear el maravilloso embrión de la inmortalidad, utilizando esta misma energía. El embrión milagroso de la inmortalidad de daos o la piedra filosofal de los alquimistas son nuestros cuerpos sutiles, que se encuentran ahora en un estado infantil, de inmadurez y no le dan la posibilidad al Alma a manifestar con toda la fuerza su Divinidad.
Los cuerpos sutiles llevan consigo todas las capacidades parapsicológicas, las que permiten realizar los conocimientos básicos, la potencia y la beatitud de nuestro “Yo” superior, que es el Alma. Las personas más de una vez en su vida malgastan la energía, especialmente la sexual, incluso si no se gasta en el acto sexual, la persona la descarga en sus sueños, en las cosas absurdas, la ira, los celos y otras emociones negativas. Muchas veces esta energía se descarga a través del orgasmo en el sueño, (las poluciones nocturnas). Todos estos métodos de eliminación de esta valiosa energía hablan de la debilidad del sistema nervioso o el desbalance de la energía en el organismo como por ejemplo si incorpora en la alimentación más calorías de las que gasta en su actividad corporal o recibe más información o impresiones de lo que puede procesar. Es por esto que el primer paso del ascetismo es absolutamente indispensable en la preparación para el tantra. También es indispensable la realización de los asanas, pranayama y otros procedimientos depurativos del yoga (vea el libro “El Radja Yoga Tantrico”). El ser humano está estructurado de tal forma que toda la energía llega y se acumula en el chakra svadjistana, en el bajo vientre, el mar chino de la energía. Con las meditaciones y otros ejercicios de yoga el nivel de la energía en este centro se eleva hasta lo más alto. En una determinada masa crítica de la energía (la que puede surgir en condiciones de austeridad), se manifiesta la kundalini que está latente, más exactamente al igual que una bomba nuclear explota todo lo acumulado en la subconciencia. Esta energía primero baja hacia el muladjara, luego comienza a subir por el canal central, mahalinga, ya que tiene cerrado el paso a través del ida (las ensoñaciones sentimentales) y pudgala (formas de actividad apasionada, el orgasmo, la ira, etc.). En un principio esta energía se siente como ondas de calor que recorren todo el cuerpo. Cuando se conecta la parte superior de mahalinga, sushumna, esto comienza a manifestarse a través de la energía de tamas. En el Tibet se le llama Tumo. Los yogi la utilizan para la meditación a -40ºC de frío, al hacerlo sale vapor del cuerpo del que medita y se derrite la nieve a su alrededor. El tantrista Milarepa sobrevivió tres meses gracias a Tumo cuando la nieve tapó la entrada a su cueva. En la etapa siguiente la energía radja se manifiesta en forma de temblor, vibración. Ahí va por la parte central de mahalinga, Vadjrini. En la persona se abren fuerzas ocultas: la tele transportación, la levitación, habilidades de magia y sanación. En el siguiente estadio el movimiento de la energía satva va por chitrina nanda al interior del vadjrini. En la persona surgen vivencias suprasensoriales, se desarrolla la clarividencia, la clariaudiencia y otras capacidades telepáticas. Cuando la kundalini comienza a subir por brajmananda, por el canal central de linga, entonces la persona pasa a la conciencia Divina, entra en éxtasis o samadji. La energía kundalini Shakti puede ir desde arriba, en ese caso todos los procesos se dan en forma inversa, comenzando por brajmananda. El segundo camino es más lento y tranquilo. Es para aquellas personas que no tienen una gran fuerza de voluntad y tampoco la posibilidad de controlar las energías profundas, es decir es para personas de carácter filosófico. El camino de la energía Kundalini desde arriba se denomina purna o djnana yoga (descrito detalladamente en Aurobindo, vea “Las bases del yoga”), desde abajo la kundalini o hatha yoga, a través del corazón, se llama bjakti yoga, es para personas emocionales, a través de la vivencia profunda del amor y la fidelidad con su Onome o el Absoluto. Generalmente el amor hacia el Onome es el primer estadio de bjakti, ya que amar a un Absoluto incomprensible y lejano es difícil, en cambio los sentimientos hacia el Onome lo han experimentado todos. El segundo nivel es el amor hacia Dios en conjunto con el Onome. En cualquiera de los caminos del asceta el ahorro de energía es el primer e indispensable paso. El Tantra reúne los tres caminos. Es un camino sensitivo.
En el camino hacia la Kundalini se pueden ir superando distintos obstáculos, como por ejemplo, una columna torcida se endereza gracias a los asanas, los canales bloqueados se limpian con los pranayama, los chakras cerrados se abren con las meditaciones (vea “Radja yoga tántrico”). Mientras el ser de la persona no se abra completamente, como el sol abre una flor, la Kundalini entra sucesivamente en cada chakra y forma el cuerpo sutil que le corresponde. Frecuentemente las personas se detienen en una de las etapas, sometiéndose al encanto del mundo descubierto o cautivado por la fuerza y poder que Shakti le ha concedido. Es por esto que algunas personas afirman que la energía Kundalini es peligrosa, sin embargo ellos no saben en que consiste esto ni los diversos caminos para acceder a ella. Lo peligroso no es la Kundalini, sino la ignorancia de las personas. El que es fiel a la Fuerza Superior y es conducido por ésta, no se alejará del camino. Diríjase mentalmente hacia el maestro y él llegará donde usted para ayudarlo. ¡Namo Sotidanandana Param Ananda Svasti!
Si usted quiere experimentar la unión y la encarnación con el ideal y todas las sensaciones y beneficios que le aporta el Tantra puede hacerlo a través del seminario de Tantra en estas Navidades.
¡Que la bendición y el apoyo estén con usted! ¡AUM!

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